LAS RELIGIONES

Si algo va rápido en el mundo son las redes sociales, han hecho que nuestro metabolismo tenga que ir a otro ritmo, nuestros sentimientos tengan que precipitarse y no haya ni el más mínimo resquicio para la reflexión. No es que no se piense por culpa de Facebook o Twitter, no es eso, es que el comentario que hacíamos en casa viendo las noticias pasa inmediatamente a ser tecleado desde cualquiera de los soportes que nos invaden. Benditos sean, por otra parte.

Ayer la realidad me pilló dedicándome al avituallamiento familiar, así que cuando por fin me enteré de lo sucedido en París ya estaban la mayoría de los análisis hechos, las barbaridades dichas y la demagogia manoseada. Conseguí hacer desaparecer las opiniones y quedarme con la información, como reza esa gran frase tuitera “Información no opinión” que supongo que tuvo su origen en lo deportivo, pero quién sabe, si nos ponemos a escarbar en los porqués de las coletillas tendríamos ocupado un tiempo que no sé si lo disponemos.

Algo que leía una y otra vez es que se hablaba de “las religiones”. Venían a decir que cuando la Iglesia Católica se equivoca, hace algo mal, muy mal, rematadamente mal, se habla de eso, de la Iglesia, de los curas, de las monjas, pero que cuando el horror viene del lado de los musulmanes se critica a las religiones en general. Es una puntualización justa y cierta. Pero seamos sinceros, cuando alguien se da cuenta de un detallito se repite hasta la saciedad, se pierde la originalidad, la frescura, incluso se convierte en una especie de virus de la gripe donde se contagia a gran velocidad como si la red fuera una zona endémica.

Como católica reivindico a menudo el derecho real, -y digo bien, real-, al respeto en la libertad de creencias. Es una de las cosas en las que más se habla de boquilla, es mentira estandarizada: “Yo respeto”, pues igual el problema es que el concepto de respeto no está claro, que todo puede ser, pero hay muchos que mienten vilmente en esto, como la gente que dice que ve los documentales de la Dos y luego conoce obra y milagros de la farándula casposa. (Los que vemos documentales somos pocos pero honrados). No es raro que te miren con superioridad los que no creen y te consideren como una supersticiosa loca que invoca con velas. Algunas veces el choteo viene con cierta gracia y las más con un chiste con el humor donde amargan los pepinos. Es muy fácil hacer bromas con una religión que habla de poner la otra mejilla, pero parafraseando la sabiduría popular, Dios dijo hermanos pero no primos, así que, en lo que a mí respecta, no me busquéis a menudo poniendo la otra mejilla, salvo que sea para darme un beso.

Lo realmente de persona divertida es convertirse en un ser jocoso con la religión musulmana, supongo. Y digo religión musulmana sin esconderlo en generalidades. También puede ser súper reivindicativo  sacar las tetas pintadas como las femen en una Mezquita, bueno, eso no ha pasado nunca, claro, para eso ya no hay tantas ganas de reírse, ya no hace falta ahondar tanto en el humor, hombre, que todo el día haciendo el gracioso es cansado, hay que entenderlo…

Lo fácil sería decir que cuando unos se ofenden no ocurre nada grave y cuando lo hacen los otros hay víctimas mortales, pero entonces yo caería en la misma falta de respeto que odio para conmigo. Creo, quiero creerlo firmemente, que hay una gran cantidad de musulmanes horrorizados por lo sucedido en París, y que se sienten incluso más apenados que los demás por ser parte de una comunidad que alberga intolerantes y asesinos contra los que todo un mundo civilizado lucha. Yo me sentiría mal, lo reconozco.

El problema no es la religión musulmana, aunque en un primer momento nos ceguemos con ello (ego me acuso). El problema es de intolerantes, de locos extremistas, de cretinos que no respetan las libertades ajenas, sobre todo la de pensamiento que es la esencia misma del ser humano. El problema son  los que asesinan a quien denuncia que existen personas que matan en un nombre de Dios sin que nadie le haya otorgado ese poder. Y también, un poco, de los que se amedrentan -nos amedrentamos- con  sus reacciones.

Yo hoy no…

charlie-hebdo-large

Anuncios

Deja un comentario si te apetece por fi

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s