Rómpelo

No queda más remedio que rendirse

Descartemos el revólver

Romper es uno de los gestos más tremendos y hermosos que puede acometer el ser humano en estos tiempos, y en cualquier tiempo. La rotura ejerce un efecto inmediato, habitualmente reparador, sobre los nervios de las personas. Da igual qué clase de rotura. Aunque sólo sea hacer una bola con el folio en el que estás escribiendo una nota de suicidio porque no consigues esa frase rotunda y conmovedora con la que dejar claras tus intenciones. Tal vez no sirve de nada romper, en el sentido que no es útil y a menudo cuesta dinero, ya que después hay que reponer el quebranto. Pero por lo pronto, en los primeros segundos, te deja a gusto, etéreo, casi somnoliento. Eso no tiene precio, como los intangibles.

El lunes necesité coser un botón, y después de cinco minutos tratando de enhebrar la aguja, sin resultados palpables, me frustré tanto que no tuve…

Ver la entrada original 671 palabras más

Anuncios

Deja un comentario si te apetece por fi

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s